El interés compuesto del ejercicio físico
Actualizado: hace 4 días
Invertí hoy en tu cuerpo: más constancia y el poder invisible de las pequeñas decisiones diarias.

Todo lo que hacemos tiene un interés compuesto en el tiempo. Pensá en cómo se siente y qué pasa cuando te cuidas la piel todos los días, cuando te alimentas diariamente de manera nutritiva, cuando tomás alcohol muy seguido o cuando dejás siempre para mañana esa tarea que te molesta. Todo, absolutamente todo se acumula, lo bueno y lo malo y con el tiempo, el acumulado se multiplica. Pasa que, como los cambios diarios son invisibles a nuestros ojos, no los percibimos mientras ocurren: solo los vemos cuando el interés compuesto ya hizo su magia y el cambio es realmente notorio.
Así como cuando invertís 10 y ganás 1, el interés de la próxima inversión se calcula sobre 11 (o sea que ya incluye el interés que ganaste la primera vez), eso mismo es aplicable al ejercicio físico y a la mayoría de las cosas -sino todas- que hacemos a diario.
Ejercitando tu cuerpo un poco cada día metés una monedita en la alcancía de la vida. Si hacés algo como Pilates o PSP, aún si usás resistencia o peso, podés hacerlo todos los días, -si querés-. El efecto inmediato es de alivio y vitalidad y lento pero sin pausa vas a empezar a sentir también cambios en tu ánimo, tu movilidad, tu fuerza y tu espejo.
El efecto dominó
¿Por qué un entrenamiento como el que te propongo funciona? ¿Por qué el Método PSP y el Método Pilates son los pilares de mi propio entrenamiento?
Ejercitarte de manera consciente, en primer lugar, libera tensiones y amplía tu capacidad respiratoria: tu columna y caja torácica se mueven mejor y eso habilita una mayor y mejor oxigenación de todo tu cuerpo. Eso, a su vez, mejora tu postura, y una mejor postura permite mayor libertad de movimiento. Esa capacidad de moverte de manera óptima trabaja tus músculos y articulaciones en su calidad máxima, permitiendo una mejor circulación de sangre y eliminación de toxinas, que a su vez dan como resultado una piel más suave brillante.
De afuera ves un cuerpo tonificado, armónico y vital porque adentro todos sus engranajes están trabajando a su favor. Y lo mismo es verdad pero al revés. Y esto sucede manteniendo tus rutinas y tus hábitos en el tiempo. Volviendo a cómo empezamos: se deriva del interés compuesto de lo que hacés cada día. Sin duda, no es un “quick fix”, pero es uno verdadero que se amplifica en el tiempo.
“Roma no se construyó en un día. La PACIENCIA y la PERSEVERANCIA son cualidades vitales para el éxito de cualquier empresa que valga la pena. Practicá tus ejercicios con una determinación firme e inquebrantable, sin permitir que nada te desvíe de mantener la fe en vos mismo." - Joseph Pilates, Return to Life through Contrology
Mi caso de éxito (y por qué no hace falta sufrir)
Tengo 46 años y casi 20 dedicada al ejercicio físico: Pilates como mi principal forma de entrenamiento desde 2006 (y como profesora desde 2008) -que en aquel momento transformó mi cuerpo estilizando mis piernas y afinando mi cintura sin perder peso-. Al PSP lo incorporé en el 2018 a partir de un dolor que se había hecho crónico, logrando una fuerza intrínseca superior que me cambió la vida: optimizó mi forma de moverme y elevó mi entrenamiento. Y el surf entró en mi vida en el 2009, y aunque lo practico de manera amateur, tuvo un impacto fuerte en mi estilo de vida, en mi personalidad, y en mis necesidades físicas y energéticas.
Aplicando el método PSP a Pilates entreno el cuerpo de manera completa, funcional y armónica usando: ajustes isométricos (ajustar un músculo al máximo y sostenerlo por algunas respiraciones), trabajo excéntrico (fuerza que ejercemos en el retorno del esfuerzo), foco en una respiración natural y el máximo rendimiento en cada ejercicio. Esa es la base de lo que hago todos los días. Me gusta trabajar con el peso de mi cuerpo porque lo siento orgánico y me da resultados inmensos con mucho disfrute y como lo puedo hacer en cualquier lugar, sostiene mi práctica esté donde esté.
También me gusta entrenar con el reformer de Pilates, con pesos libres y elementos que aporten resistencia, aunque en los últimos 5 años, -por mi estilo de vida nómade-, entrené casi exclusivamente sin elementos. Y te lo cuento para que sepas que es mentira que no se puede construir fuerza si no levantás peso: tu peso, la gravedad y la resistencia que ejercés al moverte son suficientes, siempre que trabajes al máximo de tus posibilidades (y el máximo significa hacer hasta donde vos llegues con control y forma).
Imaginate entonces todo lo que tu cuerpo es capaz de lograr cuando construís una base así de sólida, inteligente y consciente.
Lo que te propongo es un estilo de vida: como limpiar y ordenar tu casa un poco cada día. Sí hago una limpieza semanal profunda, pero el día a día es el que marca la diferencia. Y eso es lo que practico y recomiendo en el plano del ejercicio físico, que hagas un poco cada día.
Cómo ganar tu semana de entrenamiento (paso a paso)
Para lograr esto, no dependas de la motivación, armá un sistema:
Planeá tu semana y planeá cada día: Elegí qué días vas a ejercitar -si no son todos- y en qué horario. Tratá de elegir un momento del día donde no estés cansada ni tengas distracciones (idealmente por la mañana, porque el cuerpo no carga con el cansancio ni las preocupaciones del día) y bloqueá esos horarios en tu agenda de trabajo.
Anticipate y metete en el "papel": El physique du rôle como le dicen los franceses es importante. No subestimes el poder de la ropa: ponete ese conjunto con el que te sentís cómoda, fuerte y linda. Vestirte para la ocasión es el atajo más rápido para avisarle a tu cabeza que el entrenamiento ya empezó y cambiar de chip al instante.
Usá la regla de los dos minutos: Los primeros dos minutos son los que más cuestan. Una vez que ya estás cambiada y estiraste el mat ya está, lo hacés y listo. (Como cuando te da fiaca ir a bañarte porque estás cansada, pero sabés que el después es espectacular).
Sé constante con el horario: Intentá hacerlo siempre a la misma hora para crear una rutina a la que tu cuerpo y mente puedan acostumbrarse. Las rutinas crean hábitos y los hábitos no se desarrollan en 21 días como nos hicieron creer.
IMPORTANTE: date al menos 3 meses. Vas a empezar a ver cambios en las primeras semanas, pero vas a apropiarte de esas rutinas con el tiempo y es ahí donde vas a ver y sentir los cambios fruto del interés compuesto del ejercicio físico.
“Si realizas fielmente tus ejercicios de Contrología con regularidad, tan solo cuatro veces por semana durante tres meses, tal como se describe en "Return to life", verás que el desarrollo de tu cuerpo se acerca al ideal, acompañado de un renovado vigor mental y un enriquecimiento espiritual."- Joseph Pilates
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Mi membresía nació en la pandemia del 2020. Hasta ese momento enseñaba y practicaba Pilates reformer, Pilates mat, Entrenamiento atlético (diseñado por mí), Yoga Fusión (también desarrollado por mí), daba masaje tailandés, surfeaba mucho y participaba de un entrenamiento funcional de surf. Vivía extenuada, obvio.
Con la pandemia pasé a hacer/dar una sola clase de Pilates al día, aplicando el Método PSP y nada más, y nunca me sentí mejor. Después, cuando el encierro se hizo mucho, agregué entrenamientos con intervalos de cardio y pesas y los volví a aplicar en mi tiempo en Mumbai, cuando salir a caminar y surfear no eran una opción.
Lo que propongo es una forma inteligente de ejercitarte que es amable con tu cuerpo, se adapta a tus necesidades y evoluciona conforme va respondiendo tu organismo. Por eso estoy haciendo una oferta exclusiva de 3 meses al precio de 2: el tiempo exacto que necesitas para instalar el hábito, transformar tu energía y prepararte con todo para mi próximo surf trip a Costa Rica. Si querés aprovecharla, dale clic al botón de abajo y mandame un mensaje de WhatsApp.
En este link podés ver qué incluye la membresía.



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