Las mujeres & el surf 🧜🏼♀️
- Toia Scaffino
- 20 may
- 4 min de lectura
Actualizado: 20 may
El agua es un elemento femenino; sin embargo, el surf puede ser un entorno muy masculino. ¿Cómo encontrar el equilibrio entre dejarse fluir y tomar las riendas?
Hace unos años, una amiga me dijo: “Toia, ese poder que emanás no viene de tu energía masculina, viene de tu aspecto más femenino”. De golpe, me quedé sin palabras. En ese instante algo cambió adentro mío. Aunque inmediatamente tuvo sentido, yo siempre había creído que lo que me hacía salir adelante en la vida -y en el surf-, era mi energía masculina. Las rotativas dentro de mi cabeza frenaron por unos instantes y me di cuenta de que lo tenía todo al revés. Fue una revelación que me suavizó y, a la vez, me hizo sentir más poderosa.

El agua y nuestra propia energía
A mí me encanta surfear con varones. Me desafía, me hace sentir más segura y me enseña sobre ellos, sobre mí y sobre el deporte. Pero como en general son mayoría, me cuesta sostener mi propio espacio en el agua, sin necesidad de sobre adaptarme o polarizarme. Y me viene la imagen de la mujer ejecutiva que también tiene que moverse en ámbitos mayormente masculinos. Siento que surfear es un constante aprendizaje, no solo desde lo físico sino desde lo energético: el arte de sostener nuestro eje sin importar el entorno, entendiendo que es justamente en la diferencia donde nos complementamos.
La realidad en el agua y nuestros desafíos
Habitar nuestro poder en el mar es super importante, pero nuestras capacidades físicas son las que cobran protagonismo, especialmente cuando todo cuesta. Después de mucho tiempo de surfear y entrenar a mujeres, encuentro tres problemas fundamentales que enfrentamos en el agua:
Falta de fuerza física en general.
Falta de fuerza en hombros, brazos y espalda: clave para remar, pasar la rompiente y agarrar olas. Aplica en particular si empezaste de grande. Las que surfean desde la infancia tienen una técnica naturalizada; las que empezamos más tarde necesitamos entrenar la fuerza de manera consciente para ganar esa misma autonomía en el agua.
El último y más inhabilitante: el miedo.
Aunque la fuerza física es importante para hombres y mujeres, nuestros cuerpos son diferentes. Y en el mundo del surf, el entrenamiento suele ser el mismo para todos, con una impronta -en mi opinión- muy masculina. Es ahí donde el entrenamiento específico deja de ser idóneo para las mujeres porque no se adapta realmente a nuestras necesidades y eso puede volverse una bola de nieve, especialmente en mujeres que empiezan a surfear pasados los 30 o 35 años.
Pero el asunto no se reduce solo al entrenamiento, aunque me cuesta poner en palabras los otros aspectos de la cuestión. ¿Está todo en mi cabeza o vos también lo sentís? Mientras tanto, las marcas de surf buscan "equilibrarlo" con estampas de flores y mucho rosa. ¡Por Dios! 😵💫
Mi enfoque actual: surfear desde nuestra propia naturaleza
Esta es la guía que define mi abordaje dentro y fuera del agua. Son pilares que fui desarrollando de manera muy intuitiva con los años y, para ser honesta, me costó mucho tiempo y frustraciones darme cuenta de su verdadera importancia. No siempre me salen bien pero son las elecciones que hoy me permiten honrar mi cuerpo femenino y vivir el surf con total libertad, dejando las exigencias de lado. Si tenés algo para agregar a la lista, te leo en los comentarios:
Surfear sola: Sí, ya sé, suena contradictorio. Cuando empecé a ser más independiente en el surf, me daba miedo ir sola, pero más miedo me daba ir a lugares que mis amigos varones o mi novio elegían y quedar atrapada en un mar muy por encima de mi nivel. Empecé a ir a las playas que me gustaban a mí y a mirar mucho el mar antes de entrar. Yo decido dónde y cuándo, y si no me siento segura, salgo. (Para tranquilidad de mi mamá: meterme sola no significa estilo Into the Wild; siempre hay otros surfistas en el agua, pero yo tomo mis propias decisiones).
Mover mi cuerpo de manera consciente todos los días: Entrenar la fuerza y la flexibilidad juntas, clave para ganar fluidez.
Entrar en calor antes y estirar después: Fundamental para no endurecerme.
Respetar mi ciclo: Antes tomaba un ibuprofeno y me metía al agua; ya no lo hago más. Nuestra ciclicidad afecta todo nuestro estado físico, mental y emocional. Cuando estamos bajas de energía, la solución no siempre es salir a movernos; a veces, la respuesta es descansar. Esto aplica especialmente en la perimenopausia y menopausia.
No entrenar ni surfear en ayunas: Me cuesta porque no me da hambre a la mañana, pero si no como, me quedo sin energía al toque. El ayuno intermitente no es para todas ni para cualquier momento. Las mujeres necesitamos nutrirnos bien, no solo para rendir en el deporte, sino para proteger nuestra salud hormonal.
Carbohidratos, sí por favor: Los carbohidratos son la fuente de energía rápida que el cuerpo necesita para la exigencia del mar. Si no se los damos, no solo nos quedamos sin fuerza, sino que obligamos al cuerpo a estresarse y a romper masa muscular para sobrevivir.
En invierno, salir antes de sentir frío: Esto es de sentido común, pero especialmente importante para nosotras, ya que no regulamos la temperatura de la misma manera que los hombres. Antes me quedaba hasta “agarrar una ola buena para salir” y después me costaba horas volver a templar el cuerpo.
Hace tiempo vengo pensando crear un programa de entrenamiento diseñado exclusivamente para mujeres surfistas. Un espacio para ponernos fuertes para el mar, pero también, -y sobre todo- para descubrir nuestra versión más magnética, esculpir nuestras curvas y elevar nuestra autoconfianza.
¿Vos qué pensás? ¿Sentís que es algo que te ayudaría? ¿Te anotarías?
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Muy bueno, Toia! qué claridad para escribir y muy desafiantes los planteos que tienen las surfistas mujeres. No los conocía, me alegra haber leido tu blog :-)